Bolívar mantiene intactas sus opciones de clasificar a los octavos de final de la Copa Libertadores y en el entorno celeste crece la expectativa de disputar la última fecha en La Paz. Pese a los conflictos sociales y a la posibilidad de trasladar el duelo ante Independiente Rivadavia a Cochabamba, Santa Cruz o incluso Paraguay, en el plantel consideran clave contar con el respaldo de su gente en el Hernando Siles.
“Merecemos y necesitamos jugar en La Paz, ojalá así sea”, remarcó Vladimir Soria sobre el compromiso programado para el 27 de mayo desde las 20:30.
La Academia llegará enfocada exclusivamente en ese encuentro decisivo, luego de que la Comisión Organizadora de Competiciones de la FBF reprogramara el partido frente a Guabirá, inicialmente previsto para el 24 de mayo. La modificación permitirá al equipo tener más tiempo de preparación para el choque copero. “Donde juguemos tenemos que ir a dar lo mejor, depende de nosotros, que es lo más importante”, sostuvo Braian Oyola.
Bolívar afrontará la última jornada con posibilidades concretas en un Grupo C muy parejo. La Academia necesita una victoria ante Independiente Rivadavia para asegurar su pase a la siguiente ronda, aunque también tiene garantizada la pelea por un cupo a la Copa Sudamericana. “Todo depende de nosotros. Tenemos un partido ante un rival difícil y vamos a salir a ganarlo para clasificar”, remarcó Dorny Romero.
En medio de las críticas por la racha de cinco partidos sin triunfos, Carlos Lampe reconoció la exigencia que implica vestir la camiseta celeste. “Nos han pegado duro, entendemos que el hincha nos evalúa partido a partido y este club demanda resultados”, señaló el arquero. Por su parte, Xavier Arreaga transmitió tranquilidad respecto a una posible mudanza de sede. “Estamos mentalizados y tenemos equipo para jugar en cualquier parte del país”, afirmó.

