En la Asamblea General Ordinaria de Club Bolívar, la dirigencia presentó el balance económico correspondiente a la gestión 2025, en el que se evidenció una reducción en los ingresos en comparación con 2024, marcada principalmente por la participación internacional.
Según se explicó, el club únicamente logró clasificar a la Copa Libertadores, lo que impactó directamente en los ingresos, pese a haber alcanzado instancias de cuartos y octavos de final en la Copa Sudamericana en la temporada anterior, donde los premios económicos fueron mayores.
En ese contexto, la venta de jugadores se convirtió en un pilar fundamental para sostener las finanzas institucionales. Las transferencias de Diego Arroyo, Yomar Rocha y Roberto Fernández generaron un ingreso clave que permitió equilibrar el flujo económico del club durante el año.
En cuanto a los sponsors, Bolívar registró un ingreso de 6,1 millones de bolivianos, aunque se informó que aún resta por cobrar un monto de Bs 670 mil dentro de este rubro. Por otro lado, la comercialización de indumentaria mostró un crecimiento de Bs 400 mil, impulsado principalmente por la alta demanda de la camiseta conmemorativa del centenario.
Durante la presentación también se detallaron los gastos operativos y no operativos, incluyendo la inversión en el primer plantel y el desarrollo de las divisiones inferiores, donde destacó el funcionamiento de la Academia en Santa Cruz como uno de los proyectos estratégicos del club.
Decisiones en curso
Por su parte, el gerente general de la institución, Pablo Suárez, se refirió al momento actual del club y a las decisiones en curso. “Estoy aquí para trabajar, dar lo mejor que tenga para apoyar al club, sacarlo adelante y ser el club más grande que tiene Bolivia”, señaló.
En relación al futuro cuerpo técnico, Suárez indicó que aún no existe una fecha definida para la designación del nuevo entrenador, aunque confirmó que ya se recibieron varias propuestas. “Llegaron muchas carpetas para el entrenador”, afirmó.
Respecto al mercado de fichajes, el dirigente fue cauto y aseguró que todavía no es momento de hablar de incorporaciones. “Tomaremos en cuenta la opinión del nuevo entrenador”, explicó.
Finalmente, aclaró la situación de la salida de Flavio Robatto, indicando que la rescisión de contrato se dio en buenos términos. “Fue de mutuo acuerdo, se le pagó hasta el último día trabajado”, concluyó.

