Corría julio de 2013 cuando Bolívar sorprendió a sus hinchas con una incorporación poco habitual para el fútbol boliviano: un delantero español llegaba para reforzar su ataque. Aunque en Cochabamba ya militaban algunos futbolistas de esa nacionalidad, la llegada de Juan Miguel Callejón generaba expectativas y también interrogantes. La principal duda no era su calidad, sino su adaptación a la altura de La Paz.
“El reto que tenemos es sacar a Bolívar campeón y también será lindo jugar la Copa Libertadores. Desde ya me voy a poner las pilas para estar en la cancha”, afirmaba Juanmi durante su presentación oficial, mostrando desde el primer día el compromiso que más tarde lo convertiría en uno de los grandes referentes de la institución.
El entonces entrenador académico, Miguel Ángel Portugal, también español, apostó por la llegada de un jugador que conocía bien. Su objetivo era construir un equipo competitivo con la mira puesta en la Copa Libertadores. Portugal entendía que el talento europeo debía adaptarse rápidamente a las exigencias del fútbol sudamericano.
“Hablé con él sobre la forma de juego y la táctica del equipo. Sé que en estos días voy a aprender mucho”, comentaba Callejón, quien en aquella primera etapa llegó a Bolivia sin la compañía de su familia.
Su contrato inicial fue por dos temporadas, pero apenas necesitó seis meses para ganarse la confianza del club y de la afición. Su rendimiento convenció a todos y su vínculo fue ampliado por dos años más.
El punto más alto de esa primera etapa llegó en 2014, cuando formó parte del histórico equipo que alcanzó las semifinales de la Copa Libertadores. Callejón fue una pieza fundamental en aquella campaña inolvidable, aportando goles frente a Emelec y León, tanto en La Paz como fuera de casa, además de asistencias decisivas que ayudaron a Bolívar a escribir una de las páginas más gloriosas de su historia internacional.
Tras cumplir cuatro temporadas en la Academia, emprendió una nueva aventura en el fútbol árabe. Sin embargo, el vínculo con Bolívar nunca se rompió. En 2018 regresó a La Paz para iniciar una segunda etapa con la camiseta celeste y continuar ampliando una historia que ya era especial.
En total disputó 262 partidos y anotó 134 goles con Bolívar, cifras que reflejan su enorme aporte dentro del campo. Más allá de los números, Juanmi conquistó a los hinchas por su talento, profesionalismo y calidad humana, convirtiéndose en uno de los extranjeros más importantes que vistieron la camiseta académica.
Con su retiro del fútbol profesional, se despide un jugador que dejó una marca imborrable en Bolivia. Campeón nacional en 2014, 2015 y 2019, Juanmi Callejón construyó un legado que trasciende estadísticas y títulos: el de un ídolo que hizo de Bolívar su casa y que permanecerá para siempre en la memoria de la afición celeste que ahora seguirá su etapa como estratega.

