Noche de fútbol internacional en Santa Cruz. La fase de grupos de la Copa Libertadores enfrentó a Bolívar e Independiente Rivadavia en un duelo decisivo para las aspiraciones celestes. La Academia tenía la gran oportunidad de sellar su clasificación a octavos de final, pero terminó siendo castigada por un rival práctico, inteligente y letal en el contragolpe.
El primer gol llegó en el séptimo minuto de adición del primer tiempo, añadido debido a fallas previas en la luminaria del estadio Tahuichi Aguilera. Bolívar perdió el balón en zona ofensiva y dejó espacios que la visita aprovechó con velocidad. Matias Fernández comandó la transición y asistió a Leonel Bucca, quien definió sin darle opciones a Carlos Lampe.
El descanso exigía una reacción inmediata. Los dirigidos por el debutante Alejandro Restrepo necesitaban el triunfo y salieron con otra actitud en el complemento. El empate llegó a los 55 minutos, cuando Robson Matheus realizó una de sus habituales incursiones por derecha. El remate terminó desviándose en Martín Cauteruccio y el balón ingresó pegado al palo derecho de Nicolás Bolcato.
Sin embargo, el impulso celeste fue perdiendo intensidad con el paso de los minutos, algo que Independiente Rivadavia supo leer y aprovechar. La fórmula volvió a ser la misma: recuperación y contragolpe. Sebastián Villa y Diego Crego terminaron por sentenciar las ilusiones de Bolívar, que quedó sin posibilidades de avanzar a octavos y deberá conformarse con disputar la Copa Sudamericana.
La derrota deja muchas interrogantes en la Academia, que ahora tendrá que replantear varios aspectos de cara al segundo semestre de la temporada. Mercado de Pases, adaptación del cuerpo técnico y mucho trabajo vienen por delante.

