El triunfo de Bolívar por 2-0 sobre Fluminense en La Paz no solo dejó tres puntos vitales en la Copa Libertadores, sino también un mensaje claro desde el vestuario: el equipo está fortalecido y convencido de pelear hasta el final.
Uno de los que tomó la palabra fue Jhon García, quien destacó el momento colectivo que atraviesa el plantel. “El grupo está muy unido, esto es con trabajo, vamos a pelear hasta el final”, afirmó el mediocampista, resaltando el compromiso interno que permitió sostener el resultado ante un rival exigente.
García también hizo referencia al impacto del cambio en la conducción técnica, un factor que empieza a reflejarse en el rendimiento del equipo. “El cambio de técnico a veces hace bien, estamos por buen camino, vamos a ir a ganar a Venezuela”, añadió, proyectando el próximo desafío internacional ante Deportivo La Guaira el 6 de mayo.
La gran figura de la noche, Robson Matheus, autor del doblete que definió el partido, puso el foco en la importancia del resultado y en lo que viene fuera de casa. “Necesitábamos esta victoria, ahora hay que salir a buscar puntos fuera”, señaló el mediocampista, consciente de que la clasificación también se juega lejos del Hernando Siles.
Por su parte, el arquero Carlos Lampe mantuvo un discurso más mesurado, priorizando el presente inmediato. “Vamos partido a partido, ahora pensamos en el torneo local, iremos a Oruro a vencer a GV San José”, expresó, dejando en claro que el equipo no descuida el frente local. Este duelo será el domingo desde las 15:00 horas.
Así, entre la euforia controlada y la mirada puesta en los próximos retos, Bolívar no solo celebró un triunfo clave, sino que reafirmó su intención de competir en todos los frentes, con un grupo que parece haber encontrado cohesión en el momento justo.

