Bolívar afronta un momento decisivo en la Copa Libertadores, con la necesidad de sumar su primera victoria para no quedar relegado en el Grupo C, donde comparte puntos con Fluminense. La tabla, liderada por Independiente Rivadavia con puntaje perfecto, muestra a la Academia obligada a reaccionar tras un arranque irregular.
En ese contexto, los referentes del plantel asumieron el reto con claridad. José Sagredo fue directo al señalar la deuda pendiente en el torneo continental. “Tenemos una deuda pendiente en la Copa Libertadores, debemos sumar una victoria. El grupo está firme con el objetivo de pasar de fase”, afirmó.
El defensor también destacó el impacto anímico del último resultado en el ámbito local. “La victoria ante Real Tomayapo nos da tranquilidad para llegar mejor y afrontar de mejor manera el partido”, agregó, dejando en claro que el equipo busca trasladar ese envión al plano internacional.
Por su parte, Carlos Lampe puso el foco en las exigencias tácticas que implica enfrentar a rivales de jerarquía. “Los equipos brasileños tienen mucha calidad, sabemos que si les damos la pelota nos pueden complicar, entonces tenemos que jugar a una intensidad muy alta”, explicó el arquero, anticipando un partido de alta demanda física y concentración.
Desde la experiencia, Patricio Rodríguez también se refirió al momento institucional que atraviesa el club tras la salida de Flavio Robatto como entrenador. “En todos los clubes, cuando hay un cambio es porque las cosas no están saliendo. Era una decisión positiva como grupo; hicimos cosas buenas juntos”, señaló.
Con La Guaira también en la pelea y una tabla apretada, Bolívar sabe que el margen de error es cada vez menor. El plantel apunta a dar un golpe que le permita reencaminar su campaña y sostener la ilusión de avanzar a la siguiente fase.

