Noche fría en La Paz, no solo por el clima, sino también por un resultado inesperado que dejó sin reacción a los hinchas. Independiente Petrolero consiguió su primera victoria oficial de la temporada al imponerse a un Bolívar que partía como favorito, pero que volvió a evidenciar serios problemas de efectividad. La preocupación crece en filas celestes.
El inicio fue adverso para la Academia. A los 4 minutos, Martín Cauteruccio tuvo la oportunidad de abrir el marcador desde el punto penal, pero su remate fue contenido por Johan Gutiérrez, quien terminaría siendo la gran figura del encuentro al responder con solvencia ante los ataques locales.
La falta de eficacia tuvo consecuencias. A los 38 minutos, Willie Barboza aprovechó un pase en profundidad de Roberto Villavicencio y definió con sutileza ante la débil reacción de Carlos Lampe, adelantando al conjunto visitante.
Cuando el primer tiempo llegaba a su fin, Bolívar encontró el empate más por empuje que por juego. Robson Matheus asistió a José Sagredo en una jugada a balón parado, y el defensor, de cabeza, devolvió momentáneamente la ilusión a la hinchada celeste.
Sin embargo, en el complemento se repitió el guion de noches recientes. Pese a los constantes intentos ofensivos, Bolívar no logró traducir su dominio en el marcador. Por el contrario, Independiente volvió a golpear: pasada la hora de juego, Rudy Cardozo habilitó a Jonathan Cristaldo, quien selló el 1-2 definitivo.
En los minutos finales, la Academia insistió, pero la falta de claridad fue evidente. No fue una buena presentación, y el rendimiento empieza a generar inquietud, especialmente con la exigencia simultánea de la Copa Libertadores y la Liga. Bolívar dejó dudas y deberá trabajar para reencontrarse con su mejor versión y recuperar la confianza de su gente.

