La Selección Boliviana logró una victoria clave por 2-1 frente a Surinam en el repechaje intercontinental rumbo al Mundial 2026, en un partido que reafirmó su carácter competitivo y su ambición de volver a la élite.
El encuentro, disputado en Monterrey, comenzó cuesta arriba para Bolivia, pero el equipo supo reaccionar en el momento justo para revertir el marcador y quedarse con un triunfo de alto valor.
Los goles de Moisés Paniagua y Miguel Terceros, este último desde el punto penal, sellaron la remontada y encendieron la ilusión de todo un país que vuelve a creer en su selección.
Más allá del resultado, Bolivia mostró una identidad clara: juego asociado, iniciativa ofensiva y personalidad para competir fuera de casa, dejando en evidencia el crecimiento de esta nueva generación.
Con esta victoria, La Verde avanzó a la instancia decisiva del repechaje, donde debía enfrentar a Irak por el último boleto al Mundial, manteniendo intacta la ilusión de regresar a una Copa del Mundo tras más de tres décadas.

